"Si les dedican esta canción es porque están enamorados de ustedes", dijo un amigo una noche de 2008.
De vez en cuando, la escucho en la radio cuando me devuelvo de su casa, tarde en la noche. Y siempre logra sacarme una sonrisa, porque no hay vez que escuche esa canción sin que me acuerde de tan memorable frase de noche de invierno.
Era tarde, considerando que nos habíamos juntado varios compañeros de tele a las 2 de la tarde a hacer un asado en una mini parrilla electrica. Nadie sabía como se hacia uno, asi que tuvimos que improvisar, hasta haciendo una chorrillana con papas Lay's.
El vestía su típica chaqueta de cuero negra (que después me contaría que la heredó de su papá), un chaleco con cuello y tenía el pelo relativamente largo. Siempre contento y entusiasta, trató de hacer su mejor esfuerzo para preparar la carne, mientra el resto del grupete miraba ansioso la parrilla y las cervezas no paraban de destaparse.
Me acuerdo que comió un pedazo de carne crudo, diciendo que le encantaba. Nunca pensamos que se iba a atorar y que necesitaría la ayuda de un compañero para sacarse el pedazo de la garganta, luego de que mi palmada en su espalda fuera inútil al momento de salvarle la vida. Por lo menos traté.
Comimos y conversamos todos, y cuando las cervezas y el resto de los licores que nos acompañaban hicieron efecto, dejamos la fría terraza y empezamos a buscar buenas canciones en el computador, en el living. Claramernte él se hizo cargo, y nos dio a conocer su amplio gusto musical. Fuimos por Barry White hasta el soundtrack de Juno. Pero hubo un momento cuando se detuvo y dijo "Si les dedican esta canción es porque están enamorados de ustedes". Antentamente, fuimos escuchando la reconocible voz de un grande. "Woman, I can hardly express...", John Lennon. Desde ese instante, soñaba con el momento en que me la dedicara.
Mi amigo, es una gran persona. De hecho, la mejor persona que conozco en todo el mundo. Tiene un corazón de oro, y por eso me conquistó.
Después de unos meses, pasó de ser mi amigo, a mejor amigo, y con ventaja. El 10 de noviembre de ese año me pidió pololeo. Mi sueño de encontrar a el amor de mi vida, al hombre de mis sueños se había cumplido, y más encima el sentimiento era mutuo.
Con mi mejor amigo nos hicimos inseparables. Nos veíamos todos los días, y cuando podíamos, salíamos a tomar a nuestro bar preferido. Todavía lo hacemos.
Una noche de fin de semana me pasó a buscar en su auto. Con una sorisa, se bajó del auto a saludarme, yo muy contenta lo recibí con un abrazo y un beso. "Vámonos a Viña por la noche", me dijo. Pero me negué, era tarde. Sin embargo, eso no impidió que salieramos a tomar al bar. Enamorada hasta las patas, me subí a su auto, para irnos. Conectó el iPod al cable y escuchamos música. Debo decir que se le notaba el amor. Mi mejor amigo estaba enamorado, y de mi. "Te dedico esta", me dijo con una sonrisa de oreja a oreja. Debo admitir que pensé que era LA canción, pero no, era Love, también de Lennon. No estaba decepcionada, pero si inquieta, porque sentía que nuestra relación merecía ESA canción.
Íbamos por la calle Padre Hurtado, pasado Helsby cuando me dice "esta también". Y escucho, atentamente, mientras lo miro. Y me emociono. Es Woman lo que escuchaba, y no podía sentirme más feliz.
Me declaré ganadora. Ahora podía confirmar que estaba relamente enamorado de mi.
No le conté hasta mucho tiempo después que siempre esperé esa canción de su parte. Y que me sentía muy aforunada por tener a mi lado a un pololo y mejor amigo que cumpliera su palabra.
Es por esto que cada vez que la escuho, y por más que haya tenido un día de mierda o que haya peleado con él, logra sacarme una sonrisa directa del corazón, porque es el himno al triunfo de nuestro amor de mejores amigos.






