sábado, 5 de marzo de 2011

La Canción de los mejores amigos


"Si les dedican esta canción es porque están enamorados de ustedes", dijo un amigo una noche de 2008.
De vez en cuando, la escucho en la radio cuando me devuelvo de su casa, tarde en la noche. Y siempre logra sacarme una sonrisa, porque no hay vez que escuche esa canción sin que me acuerde de tan memorable frase de noche de invierno.

Era tarde, considerando que nos habíamos juntado varios compañeros de tele a las 2 de la tarde a hacer un asado en una mini parrilla electrica. Nadie sabía como se hacia uno, asi que tuvimos que improvisar, hasta haciendo una chorrillana con papas Lay's.

El vestía su típica chaqueta de cuero negra (que después me contaría que la heredó de su papá), un chaleco con cuello y tenía el pelo relativamente largo. Siempre contento y entusiasta, trató de hacer su mejor esfuerzo para preparar la carne, mientra el resto del grupete miraba ansioso la parrilla y las cervezas no paraban de destaparse.

Me acuerdo que comió un pedazo de carne crudo, diciendo que le encantaba. Nunca pensamos que se iba a atorar y que necesitaría la ayuda de un compañero para sacarse el pedazo de la garganta, luego de que mi palmada en su espalda fuera inútil al momento de salvarle la vida. Por lo menos traté.
Comimos y conversamos todos, y cuando las cervezas y el resto de los licores que nos acompañaban hicieron efecto, dejamos la fría terraza y empezamos a buscar buenas canciones en el computador, en el living. Claramernte él se hizo cargo, y nos dio a conocer su amplio gusto musical. Fuimos por Barry White hasta el soundtrack de Juno. Pero hubo un momento cuando se detuvo y dijo "Si les dedican esta canción es porque están enamorados de ustedes". Antentamente, fuimos escuchando la reconocible voz de un grande. "Woman, I can hardly express...", John Lennon. Desde ese instante, soñaba con el momento en que me la dedicara.

Mi amigo, es una gran persona. De hecho, la mejor persona que conozco en todo el mundo. Tiene un corazón de oro, y por eso me conquistó.
Después de unos meses, pasó de ser mi amigo, a mejor amigo, y con ventaja. El 10 de noviembre de ese año me pidió pololeo. Mi sueño de encontrar a el amor de mi vida, al hombre de mis sueños se había cumplido, y más encima el sentimiento era mutuo.
Con mi mejor amigo nos hicimos inseparables. Nos veíamos todos los días, y cuando podíamos, salíamos a tomar a nuestro bar preferido. Todavía lo hacemos.
Una noche de fin de semana me pasó a buscar en su auto. Con una sorisa, se bajó del auto a saludarme, yo muy contenta lo recibí con un abrazo y un beso. "Vámonos a Viña por la noche", me dijo. Pero me negué, era tarde. Sin embargo, eso no impidió que salieramos a tomar al bar. Enamorada hasta las patas, me subí a su auto, para irnos. Conectó el iPod al cable y escuchamos música. Debo decir que se le notaba el amor. Mi mejor amigo estaba enamorado, y de mi. "Te dedico esta", me dijo con una sonrisa de oreja a oreja. Debo admitir que pensé que era LA canción, pero no, era Love, también de Lennon. No estaba decepcionada, pero si inquieta, porque sentía que nuestra relación merecía ESA canción.
Íbamos por la calle Padre Hurtado, pasado Helsby cuando me dice "esta también". Y escucho, atentamente, mientras lo miro. Y me emociono. Es Woman lo que escuchaba, y no podía sentirme más feliz.
Me declaré ganadora. Ahora podía confirmar que estaba relamente enamorado de mi.
No le conté hasta mucho tiempo después que siempre esperé esa canción de su parte. Y que me sentía muy aforunada por tener a mi lado a un pololo y mejor amigo que cumpliera su palabra.
Es por esto que cada vez que la escuho, y por más que haya tenido un día de mierda o que haya peleado con él, logra sacarme una sonrisa directa del corazón, porque es el himno al triunfo de nuestro amor de mejores amigos.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Long time, no see

Ha pasado mucha agua bajo el puente desde la ultima vez que me di una vuelta por aquí. Lo mas terrible de todo es que se había olvidado lo mucho que me gusta esto, a pesar de que nadie me lea.
Volver a ver mi blog esta madrugada me dio la esperanza que perdí hace un tiempo por mi desempeño en la universidad. Esas desesperanzas que te implanta un sistema hecho para que los que tienen un numero pequeño al lado de tu nombre en una lista de todos los estudiantes de periodismo puedan elegir lo que quieran, y los que no se queden con las ganas y con un resentimiento que no se relaciona en nada con la carrera, pero que a la larga si. Un resentimiento con ese maldito ranking que no considera mas que números, pero no penas, alegrías, depresiones, enfermedades y que logra contagiar por un momento lo que ser,a el trabajo de tu vida. Pero no me alargo mas, porque mi propósito al escribir hoy, no era mas que transmitir (a quien? al aire?) lo bueno que me ha traído toda esa agua debajo de mi puente.

Misterioso y atractivo. Así lo calificamos alguna vez con mis amigas. Alto, de vestir poco común y con una sonrisa reconocible a muchos metros, tenia locas a muchas, incluyéndome. Debo admitir que me encantó desde el primero día que lo escuché hablar. Un día de marzo, en una hora
en la que no hubo clases de un ramo de televisión, él contaba por su adorada afición al cigarro, que se le había tapado una arteria del cerebro y que tuvo neumonía. Desde ese día de contar trágicos acontecimientos como si fueran chistes, ese hombre niño me conquistó.
No nos hicimos amigos hasta un par de meses después de aquel día. Los asado del ramo con los compañeros lo trajeron a mi casa un par de veces, en donde compartimos comida no tan rica y el gusto por un soundtrack particular, el de Juno.
Así construimos algo llamado para el, una amistad, y para mi, una amistad con el tipo que me gusta para mas que un amigo. Hasta que llegó un 13 de septiembre. Fonda en la facultad, bailoteo, amigos y una poderosa botella de ron. Entre vaso y vaso y su reggeaton, lo vi. De polera negra y lentes oscuros lo reconocí entre la masa dieciochera universitaria.
Me acerqué a bailar con mis amigas, pero estratégicamente estábamos cerca de él. En el afán de juntarme con 'el, una de mis acompañantes lo saca a bailar y él la rechaza. En eso aparezco y le digo exactamente lo mismo. El asiente, y empezamos a bailar. Entre bailes, fotos, unas vueltas por el lugar y lagunas mentales, nos dimos besos, muchos besos.
Era mi debut en el ponceo (lo que no quiere decir que haya sido mi primer besos, ok?). Lo que partió como besos del momento, se transformó, para mi por lo menos, en un arrepentimiento. Y no por él, sino que por las consecuencias. Y para mi era solo una: no quedarme con él. Pero bueno, con la euforia del momento y las copas pasadas hace rato, partimos con mi grupo de amigas a otra fonda, en donde ese temor de no ganar nada de esos besos se formalizó. Me dijo que no estaba listo para estar con nadie, y yo como niña, me puse a llorar. Le dije que se fuera, y lo hizo.
El final del carrete se acercaba y era cada vez peor. Primero por que mis queridas acompañantes habían desaparecido y un tipo me quemó el ojo con un cigarro.
Cuento corto. Nos pedimos disculpas por la fonda de besos desefrenados y quedamos como amigos. Para él por lo menos. Fue en ese momento cuando decid'i que el era el indicado, que por el me la quería jugar. Y lo hice. En cada movimiento, cada vez que lo veía, encontraba la oportunidad para que me recordara, para que conversáramos, para ser cada día mas parte de su vida. Y el riesgo era alto: me enfrentaba a ganar un pololo o perder un gran amigo. Pero no me importó, su grandeza como persona me tenia loca, y lo quería para mi.
Cada vez que lo escuchaba hablar, cuando conversabamos por msn, me daba cuenta de que el era el hombre a quien había buscado y soñado toda la vida.
Lo invité a comer sushi y tomamos café en una cita de amigos; conversamos y bailamos casi apretados en una fiesta de disfraces y nos mandábamos mensajes de texto los fin de semanas. Pero llego el punto el que no sabia cual era su parada, y comenzó el pánico. Pero solo por un tiempo.
Un día le ofrecí llevarlo a su casa, porque el andaba sin auto. Me dijo que si, y me preguntó si quería ir a algún lugar a comer algo. Obviamente dije que si. El lugar elegido, un Bravissimo. En un lugar ultra colorido, en donde sirven muchos helados al día, en una terraza acompañando por un día precioso de noviembre mi hombre ideal me conversaba sobre su ex. Hasta que dijo las palabras mágicas: "...pero me gustas tu". No creía lo que escuchaba. Mi sueño se hacia realidad. Era 5 de noviembre de 2008.
Cinco días después, en su casa, mirándonos a los ojos me dijo, "pololiemos?". Ya llevamos casi 10 meses juntos y aun no creo las maravillas que vivo cada día junto a este cabro chico maravilloso, que me alegra la vida con su ternura de niño, me cautiva con su protección de hombre, me hace reír con su humor cruel y entendido por pocos; me emociona con sus tocatas personales y con todo lo que rodea su ser. No imagine nunca que iba a enamorarme así.

pd1: Esto es para ti gordito. Te amo para siempre.
pd2: las faltas de ortografía de deben a que no estoy en un computador con teclado en español.

martes, 30 de septiembre de 2008

I'm a barbie girl, in the barbie World. Life in plastic, it's fantastic!


Un príncipe azul, un castillo y un unicornio eran mis expectativas a los 5 años. Después, vivir en ese mundo de barbies, en que todo se remite a verse bonita, tener los mejores autos y emprender esa infinita conquista por Ken.
Femenina hasta morir, pedía la ropa más cara, rogaba por un lavado de manos muchas veces al día, y no podía andar sin peinar mi largo pelo ondulado que tanto me caracterizó en mi infancia.
Callada y siempre pasando súper piola en público, con mis amigos y familia era otra. Hacer shows de cualquier índole, ser la coreógrafa oficial de mi condominio y formar parte de un equipo de Cheerleader hicieron que una parte de mi no tema muchas veces al ridículo. Algo en lo que siempre me acompaña mi hermana menor, la Javi. Obligada siempre a hacer lo que yo decía, la Ja creció a merced mía. “No javi, yo soy la jefa del juego” era una de mis más utilizadas frases, por lo que de vez en cuando, ese resentimiento sale en más de alguna pelea. Y las cosas no han cambiado mucho. Aún la obligo a acompañarme, a escucharme, a flojear. Y lo hace sin chistar, porque está acostumbrada…y le gusta, si no, no seríamos las mejores amigas. Porque ya no son mandatos los que hace, sino que el trabajo de la mejor amiga de alguien, porque sabe que yo haría lo mismo.
Pelo largo, piernas cortas y una cara redonda. Mirada seria y a veces perdida, veo como se mueve el mundo, sintiendo a veces no ser parte de él realmente. Siempre con una imaginación trabajando a la velocidad de la luz, constantemente dejo el mundo real por uno perfecto creado por mí hace unos años.
Ingenua es mi segundo nombre, una característica que me ha jugado malas pasadas, pero que no estoy dispuesta a cambiar, porque es una conducta tan pura y pueril, que al fin y al cabo no es tan malo tener. Así, y de alguna forma, se conserva esa mirada de niña que todos tuvimos alguna vez, pero a los 19 años, imprimiéndole pureza y esperanza a una humanidad a la que cada día se le extingue más esos rasgos. Tal como el mundo de barbies con el que soñaba de pequeña, cuando se creía que todo va a estar bien y que sólo bastaba con imaginar para solucionar esos tan molestos problemas, como que la muñeca no moviera la boca, con tan sólo ponerles nuestra voz, o no tener un Ken que nos quiera porque siempre estaba toda la pandillas de esculturales muñecas para acompañarnos.

martes, 29 de julio de 2008

Gracias totales...

Hasta hace unos años, la amistad era para mi algo complicado, algo que nunca prosperaría en ninguna relación y que el famoso eslogan de "FRIENDS FOREVER" era sólo una excusa para vender tarjetas en el "Día de la amistad".

Hoy, con 19 años y varias desiluciones en el campo amistoso, con miedo (mucho miedo, como diría aquel pato de 31 minutos...talla que sólo algunos entenderían) puedo decir algo muy distinto. Claramente no sé si la amistad es para siempre, pero hay algo por estos días que me hace tener ganas de creer en eso (y sé que en el fondo de mi ser, lo creo fuertemente).
¿La razón? Esas minas que te miran con ansías cuando saben que llegas con buenas nuevas a la U; las que te piden lujo detalle de cada acontecimiento importante que se perdieron de tu vida mientras ellas vivían el suyo en alguna parte de la capital, o más lejos, en la sexta región quizás.
Esa tipas que te buscan desesperadamente por el patio, al igual como lo hago yo, en un acto de total irracionalidad al sentirnos vulnerables ante tanto ser humano que habita ese segundo piso de la facultad.
Esas huevonas que lo único que hacen es pelar a cuanta persona se pase por enfrente, sobre todo si se trata de alguien con un nombre poco común, que corre extraño y tiene un atemorizante parecido a un murciélago o esa mujerzuela que se pasea creyendose de alcurnia, cuando lo que hace es dejar claro que es sólo una chaneca.
Esas personitas que te alegran el día; las que te obligan a entender, sin importar cuanto demoremos, que eres y mereces lo mejor.
Esas que te dicen que llores tranquila, o que no lo hagas porque esas lágrimas merecen una mejor pena.
Las que te apoyan es esos momentos que sólo quieres golpear a alguien, pero logran mantenerse cuerdas para decir que si lo hiciéramos nos veríamos patéticas.
Las que te trasnmiten sus experiencias por que quieren lo mejor para ti.
Son las que reemplazan a cupido en mi vida (aunque algunas con el don más desarrollado que otras) dándome consejos de esa índole cuando los requiero, pero también para bajarme a tierra y mostrarme que no todo es como mi soñadora mente lo cree.
Las zorras que se atreven a decirme las cosas como son, aunque duelan; las que apañan en algún momento de nada después de clases, a pesar de que en el bolsillo no abunde la plata; las que se suman al desayuno con un tecito y una negrita; las que quieren comer sano y terminan haciendo la fila para comprarse el combo de las mil y una empanadas o el italiano con bebida que engaña la tripasólo por un rato.
Esas a las que les ves las caras sin maquillar después de carretiar, en algún bajón o sesión de pijama party en Manuel Montt.
Esas que te perdonan DON ERROR, las que a pesar de que te equivocaste con ellas sin quererlo, hacen lo posible por dejarlo atrás.


Porque nunca creí volver a sentirme así...
Porque han sido un apoyo esencial en mi vida...
Porque gracias a ustedes me he dado cuenta de grandes de errores..
Porque les debo una disculpas por no haberlos escuchado cuando debía y aún así me aguantan con el tema...
Porque escribiendo esto pongo en riesgo a mi frágil y sensible corazoncito...
Porque con eso espero que les quede claro que las adoro con el alma...y espero que hagamos lo mejor para que el eslogan del comienzo no quede sólo en eso....

Gracias totales... en cada línea de lo que escribí están ustedes...mis amigas.
Ini*

domingo, 13 de julio de 2008

It's break up time: Canciones para el amor y desamor

Bueno, como llegó el invierno, también algunas desiluciones.
A continuación, algunas canciones que me hacen pensar que estar con alguien se siente bien, por lo que te hace sentir y lo que puedes hacer sentir a alguien. Pero también, que cuando eso no resulta, se pasa mal. Y como buena mujer que soy, me gusta sufrir un poco. Pero sólo un poco, porque de gustarme realmente, no habría terminado ese "algo" que nunca empezó. También hay canciones que demuestran la rabia y que el tipo realmente no merece nada, pero nada de mi, porque gracias a personas que me quieren de verdad, me di cuenta de que no vale lapena, que, simplemente, no es para mi.
Sin embargo esto no merece ni una mención, pero como soy porfiada, lo hago igual.
Y ya voy en subida, porque este último tiempo, los últimos tres meses fueron en picada. Pero lo pasé bien... hasta que ya no pude más.
No pondré nombre ni nada que pueda dar pista sobre el aludido. El que sabe... sabe no más.

  1. I don´t care what you call me - David Ford
  2. Get gone - Fiona Apple
  3. No other love - Chuck Prophet
  4. Somebody - Depeche Mode
  5. Fuimos lo que fuimos - Jorge Drexler y Ella baila sola
  6. Anything at all - Colbie Caillat
  7. No sé estar enamorado - Jarabe de palo
  8. More time - Needtobreathe
  9. Like a friends - Pulp
  10. Pijamas - Babasónicos
  11. Amores de barra - Ella baila sola
  12. Sigues dando vueltas - Enanitos verdes
  13. Fue - Soda stereo
  14. Adiós - Gustavo Cerati

miércoles, 2 de julio de 2008

Mis extraños gustos

  • Ponerme los calcetines antes de los pantalones. No hay nada que no tolere menos que andar a pata pelá con los jeans recién puestos.
  • Apretar moretones o músculos resentidos después del ejercicio...¿será masoquismo?
  • Tener en mi Ipod música que pocos o nadie conocen.
  • Mi eterno y profundo amor por la ciudad de New York.
  • Todo lo que se relaciones con PinUps y la década de los '50 en cuanto a moda.
  • Películas ambientadas en New York contemporáneo.
  • Bajar soundtracks de películas, que en su mayoría son románticas.
  • Tener sueño e ir a dormir solo cuando mis ojos no pueden más.
  • Juan Carlos Bodoque y su voz sexy.
  • Puzzles de letras, sobre todo cuando son de La segunda del viernes.
  • La euforia de las cosquillitas en la guata cuando ves al "PERSONAJE".
  • Anotar las frases célebres de una junta con amigas, sobre todo las de doble sentido. Jejeje!
  • Meterme a MSN como no conectado y ver que ocurre en el mundillo cibernético sin que nadie lo sepa.

martes, 1 de julio de 2008

Entre paredes verde limón y un uniforme gris


Arrastrando los pies toca la puerta. Ya no aguanta más las ganas de sacarse esos pesados zapatos negros y dejar que los calcetines grises que lleva puestos disfruten del resbaloso piso flotante.
Cuando por fin entra a la casa y logra lo que tanto quiere, enciende el televisor y se recuesta rápidamente sobre su cama a medio hacer, mientras el uniforme, muy fuera de lugar hace contraste con el verde limón de las paredes de la habitación.
Sabe que lo que hace no está bien, que tiene que estudiar y que llegar a eso le llevará cerca de una hora.
Acostada sobre su abdomen, mira los cuadernos que no quiere abrir, la tele apagada y su notebook que desde el escritorio la llama a prenderlo.
Un ipod rojo que siempre lleva con ella se encuentra junto a su menudo cuerpo. Desde la pieza más cercana se puede escuchar lo que ella escucha. Esta vez es reggeatón.
Una melodía roquera que tiene como ringtone suena en su celular rosado de última tecnología. Una gran sonrisa luego de ese "aló" con gusto a nada ilumina su morena cara. Es él.
Se pasea nerviosa por la pieza, pensando que es ahí en donde tiene privacidad para hablar relajada, pero no sabe que la conversación se escucha por toda la casa.
Corta, deja el celular en el velador y corre a la pieza de enfrente a contar los detalles de la llamada. Luego de haberla analizado por completo junto a su mejor amiga y hermana, entre juegos, bromas de todo sentido y copuchas, vuelve con dificultad a sus quehaceres, sin antes darse unas vueltas por la cocina en busca de nada, sólo perder el tiempo.
Entra a su pieza y vuelve a la misma posición que dejó cuando su celular sonó. Una refrescante brisa se cuela por la ventana al igual que un ser de cara ansiosa por entrar, su perro, Milo. Lo mira con melancolía por un segundo y se da la vuelta para comenzar con el estudio. Mira su reloj. Ya han pasado dos horas desde que llegó y no ha hecho nada más que pensar en tonteras. Y vuelve a la realidad. Este año hizo un compromiso con ella misma de superarse.
Respira profundo, piensa en el pasado, en el futuro y se dedica el resto de la tarde a estudiar. Porque a pesar de ser muy como sus paredes, chillona, alegre y loca, también tiene algo de esa seriedad que su uniforme le da a la habitación, y que a pesar de parece estar fuera de lugar, ella, ciertamente pertenece ahí.