martes, 29 de julio de 2008

Gracias totales...

Hasta hace unos años, la amistad era para mi algo complicado, algo que nunca prosperaría en ninguna relación y que el famoso eslogan de "FRIENDS FOREVER" era sólo una excusa para vender tarjetas en el "Día de la amistad".

Hoy, con 19 años y varias desiluciones en el campo amistoso, con miedo (mucho miedo, como diría aquel pato de 31 minutos...talla que sólo algunos entenderían) puedo decir algo muy distinto. Claramente no sé si la amistad es para siempre, pero hay algo por estos días que me hace tener ganas de creer en eso (y sé que en el fondo de mi ser, lo creo fuertemente).
¿La razón? Esas minas que te miran con ansías cuando saben que llegas con buenas nuevas a la U; las que te piden lujo detalle de cada acontecimiento importante que se perdieron de tu vida mientras ellas vivían el suyo en alguna parte de la capital, o más lejos, en la sexta región quizás.
Esa tipas que te buscan desesperadamente por el patio, al igual como lo hago yo, en un acto de total irracionalidad al sentirnos vulnerables ante tanto ser humano que habita ese segundo piso de la facultad.
Esas huevonas que lo único que hacen es pelar a cuanta persona se pase por enfrente, sobre todo si se trata de alguien con un nombre poco común, que corre extraño y tiene un atemorizante parecido a un murciélago o esa mujerzuela que se pasea creyendose de alcurnia, cuando lo que hace es dejar claro que es sólo una chaneca.
Esas personitas que te alegran el día; las que te obligan a entender, sin importar cuanto demoremos, que eres y mereces lo mejor.
Esas que te dicen que llores tranquila, o que no lo hagas porque esas lágrimas merecen una mejor pena.
Las que te apoyan es esos momentos que sólo quieres golpear a alguien, pero logran mantenerse cuerdas para decir que si lo hiciéramos nos veríamos patéticas.
Las que te trasnmiten sus experiencias por que quieren lo mejor para ti.
Son las que reemplazan a cupido en mi vida (aunque algunas con el don más desarrollado que otras) dándome consejos de esa índole cuando los requiero, pero también para bajarme a tierra y mostrarme que no todo es como mi soñadora mente lo cree.
Las zorras que se atreven a decirme las cosas como son, aunque duelan; las que apañan en algún momento de nada después de clases, a pesar de que en el bolsillo no abunde la plata; las que se suman al desayuno con un tecito y una negrita; las que quieren comer sano y terminan haciendo la fila para comprarse el combo de las mil y una empanadas o el italiano con bebida que engaña la tripasólo por un rato.
Esas a las que les ves las caras sin maquillar después de carretiar, en algún bajón o sesión de pijama party en Manuel Montt.
Esas que te perdonan DON ERROR, las que a pesar de que te equivocaste con ellas sin quererlo, hacen lo posible por dejarlo atrás.


Porque nunca creí volver a sentirme así...
Porque han sido un apoyo esencial en mi vida...
Porque gracias a ustedes me he dado cuenta de grandes de errores..
Porque les debo una disculpas por no haberlos escuchado cuando debía y aún así me aguantan con el tema...
Porque escribiendo esto pongo en riesgo a mi frágil y sensible corazoncito...
Porque con eso espero que les quede claro que las adoro con el alma...y espero que hagamos lo mejor para que el eslogan del comienzo no quede sólo en eso....

Gracias totales... en cada línea de lo que escribí están ustedes...mis amigas.
Ini*

1 comentario:

mandinsky dijo...

Haces que mi maquillaje se corra jojo
gracias al karma te escribiré a ti también
gracias al karma y porque te quiero
:D